hace suyos. A este período desde la concepción hasta los tres años de edad se le denomina Proyecto Sentido y es fundamental en el análisis de cada caso, señala.
La madre y el hijo : el vínculo básico
María Inés, quien abreva parte de sus conocimientos en
Enric Corbera (quien a su vez lleva más de 20 años estudiando cómo las
emociones afectan a la biología humana y qué influencia tiene el cambio de
creencias en la vida de las personas) apunta un concepto clave del célebre
biodescodificador: “Abordar la biodescodificación desde el
proyecto sentido es sumamente importante, porque normalmente los programas que
condicionan nuestra vida se fabrican en el útero materno. Por lo tanto mujeres,
sois la clave de la vida, porque el hijo que está en vuestro vientre, antes de
la concepción, durante la concepción y los primeros años, vive los conflictos
emocionales de ustedes como si fueran de ellos”. Por su parte, Christian
Fleche, considerado el padre de la Descodificación
Biológica de las Enfermedades y fundador de la Escuela Francesa de
Biodescodificación, nos dice: “El
feto, que es una unidad biológica con su madre, depende 100% de ella, por lo
que los problemas, las emociones resentidas por su madre en su biología, son
también resentidos por el feto, que a su vez se integran con el propio resentir
del bebé. Cuando una necesidad biológica es insatisfecha genera un conflicto
que puede desembocar en una enfermedad. Los niños cuando enferman, ponen en marcha programas
biológicos de adaptación, principalmente para que la raza continúe.”
El árbol genealógico
Una herramienta fundamental en la biodescodificación
es lo que se llama el “Transgeneracional”: comprende toda la información inconsciente que el
clan familiar transmite en silencio a su descendencia.
Esta información se manifiesta mediante
un conflicto o enfermedad en generaciones posteriores para que pueda ser
resuelto, dice María Inés, y agrega: En consecuencia, en el análisis transgeneracional se
tiene en cuenta el árbol genealógico y se pretende poner en perspectiva una
nueva mirada sobre la historia de la familia, para comprenderla y que la
persona asuma el rol que le corresponde y resolver de este modo las situaciones
no conscientes de la familia y las creencias que la sostienen.
Los niños expresan lo que los padres callan, se sostiene desde la biodescodificación. El niño, en su pureza, no puede resistir y se
transforma en una especie de “fusible”, expresando en ese momento el conflicto del
o los adultos y sus antepasados. De esta forma el niño nos está alertando;
avisando con su síntoma, que algo está pasando en nuestras vidas, concluye la biodescodificadora. Para abordar las
enfermedades en los niños en biodescodificación se trabaja desde los padres y
sus respectivos árboles genealógicos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario