Colonia Caroya tendrá una nueva escuela primaria y se llamará Olga Cossetini, en homenaje a una docente santafesina que impulsó valiosos cambios en la educación argentina.
La iniciativa es de la Fundación Educativa La Huella, presidida por Anabel Uanino, a cargo de la escuela infantil La Huella de calle 17 Norte, destinada a niños de uno a tres años.
Desde hace cinco años, Anabel y un grupo de madres empezaron a gestionar la apertura de una escuela de nivel inicial y primario para que sus hijos puedan continuar con la enseñanza que recibían en el jardín antes de entrar al sistema educativo.
La DIPE del Ministerio de Educación aprobó el expediente y autorizó la apertura de la nueva escuela, que en 2018 tendrá salas de cuatro y de cinco años.
Funcionará dentro de Chacra de Luna hasta que se vaya construyendo el edificio escolar en el mismo predio de la familia Prosdócimo de Tronco Pozo, pero con acceso por calle 140.
La directora del proyecto será la docente Carolina Bartomeo.
Inscripciones:
Alumnos que cumplan cuatro y cinco años antes del 30 de junio de 2018.
En octubre es la preinscripción àra el ciclo lectivo 2018 y en diciembre, la inscripción definitiva. Consultas al 15456957.
Olga Cossettini fue una maestra y pedagoga argentina, reconocida por sus aportes a la educación y por la importante transformación que introdujo en la escuela tradicional.
Nació el 18 de agosto de 1898 en San Jorge, Santa Fe.
Se recibió de maestra en 1914. Desde entonces, disconforme con las formas de la escuela de aquellos años, la cual recurría al castigo como recurso pedagógico, y cuyos contenidos no se complementaban con la realidad social, comenzó a pensar otras alternativas para realizar su trabajo.
En 1930, inició la aplicación de los denominados centros de interés y de la "Escuela Serena", una experiencia pedagógica piloto basada en las teorías y aportes de Giuseppe Lombardo Radice, Giovanni Gentile, María Montessori y John Dewey, que impulsaron una educación pensada para convertir a los niños y niñas en protagonistas activos del aprendizaje y no sólo en simples destinatarios.
Una de sus frases más conocidas indica: "El niño dibuja, pinta, escribe, canta y juega para expresar su alma, y necesita la libre expresión de su alma para que pueda crecer su ser y encaminarse hacia el equilibrio y la madurez del hombre".
Cossettini proponía un mayor espacio en los horarios para tareas de laboratorio y experiencias al aire libre, que podían incluir actividades vinculadas a la ciencia o simplemente al baile y al canto.
Entre principales diferencias que trazó con la escuela tradicional se enumeran en los siguientes puntos:
- Un gran respeto por la personalidad infantil.
- No sólo es preciso un sentimiento de amor al niño, sino también un detenido estudio biológico y psicológico de su individualidad.
- Se deben eliminar las fronteras entre la escuela y la comunidad.
- Hay que pensar la educación como un hecho social que debe tener lugar en el entramado vivencial de los hombres.
- Se debe rechazar toda forma de discriminación.
- Es preciso mantener la igualdad en la consideración a niños de las más diversas procedencias y a los colegas, para ratificar la aceptación de la pluralidad social, económica y política como substrato republicano.
- El maestro debe conocer y compartir con la comunidad lugareña. El domicilio del maestro en la cercanía de la escuela favorece los resultados del quehacer específico.
En 1986, un año antes de su muerte, fue distinguida por la Fundación Konex, como una de las maestras más importantes de la Argentina.

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