viernes, 3 de abril de 2020

La increíble historia del túnel oculto debajo de la Casa Rosada que atraviesa las profundidades del Congreso y llega hasta Once

Revista ENTRE NOSOTROS Inaugurado en 1916, durante el siglo pasado se utilizó para la circulación de distintos tipos de trenes, pero a su alrededor se tejen historias y mitos de contrabandistas que lo utilizaban para guardar sus mercaderías. Infobae lo recorrió a bordo de una nueva locomotora que integrará la línea San Martín Cargas Muy pocos saben de su existencia. Son menos, todavía, los que pueden contar que lo atravesaron alguna vez. Quizás por ese halo de misterio que lo rodea, hasta hoy se tejen a su alrededor historias y mitos sobre supuestos contrabandistas que lo utilizaban para ocultar mercaderías.
Lo cierto es que existe un túnel poco conocido que atraviesa las profundidades del centro porteño por debajo de la Avenida Rivadavia, más abajo de la línea A de subterráneos. Una grieta oculta debajo de otra, que los expertos elogian por su increíble fortaleza. Una impresionante pieza de ingeniería trazada en 1912 que resiste, escondida, hasta hoy. Pensado como un canal subterráneo que uniría el Puerto de Buenos Aires con el corazón de la ciudad, el túnel del viejo Ferrocarril Oeste fue un proyecto del ingeniero británico David Simpson que comenzó en 1906. Recién en 1910 la obra fue autorizada por el gobierno de la época y dos años después comenzaron los arduos trabajos para su trazado. Finalmente, se inauguró en 1916, durante la presidencia de Victorino de la Plaza.Atravesar hoy el túnel -que se utiliza estrictamente para tareas de logística del sistema ferroviario- no es sencillo. Es muy estrecho y por sus vías apenas puede pasar una única formación. Con forma de herradura, se accede a él por un gran arco ubicado en la Avenida Madero y Sarmiento, detrás de la Casa de Gobierno, y se extiende por más de 5 kilómetros, por los que todavía quedan vestigios de viejos hoyos que funcionaban allí en otros tiempos como una suerte de respiraderos, entre la oscuridad y la humedad que lo invaden todo

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